Etiquetas

Denunciar abuso

Ir al contenido principal

Promesas - Reflexión | cuentos del pastor

¿Alguna vez has hecho una promesa y no has cumplido? Todo en algún momento de nuestra vida, sea por salir del paso o cual sea el motivo, hemos hechos promesas que sabemos que nunca vamos a cumplir.




Miguel Torres Beteta, un trabajador español que hace muchos años perdió la movilidad de sus piernas, regreso a Madrid después de haber recorrido a pie más de 200.000 kilómetros, toda Europa y Asia. Tal recorrido le llevo doce años de esfuerzo.

Así cumplió la promesa que hizo a Dios de hacer este sacrificio si se curaba de las lesiones originadas por un accidente laboral. Miguel ya murió, pero antes de morir aquella promesa lo llevo a recorrer Europa por 22 años.

El libro de primera Samuel nos narra la historia de una mujer que le prometió a Dios que, si le daba un hijo ella se lo entregaría a Él. Dios en su infinita misericordia le dio un hijo y aunque me imagino que no fue fácil para ella, ella honro esa promesa y entrego su hijo a Dios. y así hay un sin número de historias de personas que hicieron promesas y cumplieron.

¿Cómo te sentías, cuando tus padres te prometían algo y al final de la jornada no cumplían? Cuando te decían cosas como, si te comes toda la comida, te llevo a comer helado y tu inocentemente te la comías toda y a la vez te llevabas tremenda desilusión. Así se siente Dios cuando tú le prometes y no cumples.

A lo largo y ancho de la biblia vemos un Dios que no se olvida de sus promesas. Le prometió a Abraham una descendencia grande. Pero él no tenía hijos y 25 años después tuvo su primero hijo. Dios no ha olvidado lo que te prometió. ¿Y tú olvidaste tus promesas hacia Dios o hacia tu prójimo?

Todos queremos ver cumplir las promesas de Dios en nuestras vidas, pero no queremos cumplir las cosas que le prometemos a Dios. Ten cuidado con lo que prometes, que nuestro si, sea si y nuestro sea no.

Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno. Mateo 5: 37 NVI

Eclesiastés 5

4 Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. 5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

Una promesa es una promesa, no son solo palabras que se lleva el viento, nunca lo olvides. Puedes prometer a diestra y siniestra, pero al final lo que vale no es lo que prometes, si no lo que cumples. Cuando una persona cumple lo que promete, no necesita más carta de presentación.

Comentarios